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¡Descubre la mejor forma de usar tu caldera de calefacción!

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    Llega la temporada de calefacción y muchos usuarios se preguntan cuál es la mejor forma de hacer uso de su caldera. Desde BAXI queremos ayudarte a tomar la mejor decisión en función de una serie de condicionantes.

    Controla tu caldera con un termostato ambiente

    Bajo nuestro punto de vista, lo ideal es que cuando empieza el frío, la caldera tenga el modo de calefacción activo y su funcionamiento se controle mediante un termostato ambiente convenientemente ajustado. Los termostatos de ambiente son indispensables para gestionar la calefacción en nuestros hogares, ya que nos permiten seleccionar las temperaturas deseadas. La caldera se pondrá en marcha para alcanzar esa temperatura y la parará una vez se consiga. Si además estos son de tipo modulante y programables, garantizamos un funcionamiento óptimo de servicio de calefacción, maximizando la eficiencia y el confort en el hogar. Los termostatos programables permiten poner diferentes temperaturas deseadas en franjas horarias distintas. Los termostatos modulantes ajustan la temperatura de agua en el circuito según lo cerca o lejos que esté la temperatura ambiente de la deseada, consiguiendo así alcanzar la temperatura que queremos de forma más rápida y eficiente.

    Tipos de emisores de calor y su inercia térmica

    Es importante tener en cuenta el tipo de emisor de calor que tengamos y el grado de inercia térmica que pueda tener. Los emisores en sistemas que funcionan con agua tienen diferentes características:

    • Suelo radiante: El que más inercia térmica tiene por tener que trabajar a baja temperatura. Necesita mucho tiempo para calentarse.
    • Radiadores de hierro fundido: Tienen una alta inercia térmica. Retienen el calor y siguen calentando durante un largo periodo de tiempo.
    • Radiadores de aluminio y chapa de acero: Por su baja inercia térmica, son los emisores que se calientan más rápido, consiguen la temperatura deseada en un corto periodo de tiempo, pero también retienen menos el calor una vez se apaga la caldera.

    En sistemas que funcionan con aire, los fancoils son emisores que impulsan aire precalentado y calientan de forma más rápida que los emisores que funcionan directamente con agua, ya que su inercia térmica es mínima.

    Uso de la vivienda y hábitos de vida

    Es importante tener en cuenta el uso que se haga de la vivienda y nuestros hábitos de vida. No es lo mismo una vivienda de uso habitual que una segunda residencia que se habita de forma ocasional y por periodos cortos. Habitar una casa en continuo supone tener una cierta temperatura mínima que no esté muy alejada de la de confort, lo que facilitará alcanzarla cuando se requiera. Si nos ausentamos de casa durante unas horas, vale la pena mantener el sistema activo y con una cierta temperatura mínima, no muy lejana de la de confort deseada.

    Termostatos WiFi para viviendas de uso ocasional

    En el caso de viviendas de uso ocasional, como por ejemplo fines de semana, resulta muy útil disponer de termostatos WiFi. De esta manera, si la casa dispone de servicio de internet, podemos encender la calefacción de forma remota. Se deberá tener en cuenta el tipo de emisor para anticiparnos más o menos en el encendido y compensar así su posible inercia.

    Importancia del aislamiento de la vivienda

    El aislamiento de paredes y cerramientos de la vivienda juega un papel fundamental. Cuanto mejor sea, mejor se mantendrá la temperatura en el hogar y, por lo tanto, la exigencia al sistema de calefacción se reducirá.

    Ajusta las temperaturas según tus necesidades

    Conociendo cómo se comporta la instalación, hábitos de uso de la vivienda y teniendo en cuenta las expectativas de confort que puedan tenerse, el usuario tendrá que ajustar estas temperaturas ya sea de forma manual o mediante la programación que pueda ofrecer el propio termostato.

    Mantenimiento de la caldera

    Finalmente, es importante tener presente que la caldera puede no tener el servicio de calefacción activo, pero siempre debe estar conectada a la corriente eléctrica y, si está en zonas donde puedan darse heladas, deberá dejarse la llave de gas abierta. Con ello quedan habilitadas protecciones contra heladas que, al menos, protegerán la caldera y también se evitarán agarrotamientos del circulador de la caldera por falta de uso.

    Si quieres conocer más sobre el apagado de la caldera de gas, te recomendamos leer los siguientes artículos: Descubre la verdad sobre apagar la caldera de gas y Descubre la verdad sobre apagar la caldera de gas 2.